domingo, julio 14, 2024

JUICIO A GARCÍA LUNA: ESTE LUNES SE DIRÁN LOS ARGUMENTOS INICIALES.

Este lunes da inicio la presentación de argumentos tanto de la fiscalía como de la defensa de Genaro García Luna, quien enfrenta cinco acusaciones, cuatro de ellas por tráfico de drogas y uno por mentir a la autoridad migratoria, en la corte del Distrito Este de Brooklyn, en Nueva York.

El exsecretario mexicano de Seguridad estará presente en la audiencia, que será encabezada por el juez Brian Cogan, el mismo que vio el caso de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo.

De acuerdo con un documento emitido por el juez Brian Cogan, que ya no está disponible, los exnarcotraficantes Jesús “Rey” Zambada y Sergio Villarreal Barragán, alias El Grande, y el exfiscal Édgar Veytia, condenado por corrupción y conocido como El Diablo, podrían estar entre los testigos de la Fiscalía.

Según apuntó la parte acusadora, durante el proceso de selección del jurado, que concluyó el jueves, hay una lista de 70 posibles testigos a los que podrían llamar a declarar durante el juicio, que está previsto que se prolongue durante ocho semanas.

Los fiscales apuntaron que podrían terminar la presentación de pruebas a principios de marzo, cuando tomaría el testigo la defensa del exresponsable de seguridad mexicano.

En dicho escrito del juez, se menciona a “El Rey” Zambada, hermano de Ismael “Mayo” Zambada García, cofundador del cartel de Sinaloa al junto a Joaquín “El Chapo” Guzmán y que durante el juicio contra El Chapo aseguró como testigo que había entregado a García Luna en 2005 y 2007 sendas carteras con 3 millones de dólares cada una.

Por su parte, El Grande, también fue un narcotraficante del cartel de Sinaloa, pero asociado con el sanguinario clan de los hermanos Beltrán Leyva y, al igual que Zambada, se encuentra encarcelado en Estados Unidos.

Édgar Veytia, exfiscal general del estado mexicano de Nayarit fue sentenciado en una corte de Nueva York en 2019 a 20 años de prisión por usar las competencias de su cargo para ayudar al cartel de drogas H-2, que operaba en Nayarit y Sinaloa como afiliado del clan de los Beltrán Leyva.

En el documento, Cogan también decide sobre varias mociones presentadas tanto por la defensa como la fiscalía y razona las distintas partes de estas quejas que acepta o las que rechaza.

El gobierno había solicitado que no se permitiera a la defensa la presentación de ciertas pruebas y que tampoco pudiera preguntar a los testigos de la Fiscalía sobre ciertos asuntos, entre ellos sobre actos de canibalismo o sobre extraterrestres. En estos dos casos el juez dio la razón a los fiscales.

Por su parte, los abogados de García Luna pidieron que no se abordara durante el juicio la conducta y los bienes del acusado después de 2012 (es decir, después de su paso por el Gobierno), una solicitud que ha sido respaldada por el juez Cogan, al considerar que si no hay pruebas de que su vida lujosa posterior a esta fecha fuera financiada por el cartel de Sinaloa, su inclusión en el juicio es improcedente.

El juez determinó, además, que la defensa podrá mostrar hasta cinco fotografías donde aparecía con dirigentes políticos y de seguridad estadounidenses, entre quienes destacan el expresidente Barack Obama y su secretaria de Estado, Hillary Clinton.

De acuerdo con el escrito, la defensa podría emplear alguna o todas esas instantáneas durante su alegato inicial, este lunes, y en el cierre del juicio.

Dada su posición de “ministro” durante el sexenio del expresidente Felipe Calderón (2006-2012), García Luna se reunió en una ocasión con Obama, en cuatro con Hillary Clinton, dos veces con el exdirector del FBI Robert Mueller y otra con los exdirectores de la CIA Leon Edward Panetta y Michael Morell.

“El acusado puede utilizar algunas de las fotografías de sus reuniones con funcionarios estadounidenses durante sus alegatos inicial y final, ya que es habitual que el acusado presente pruebas relativas a sus antecedentes”, escribió Cogan.

El pasado octubre, César de Castro, el abogado de García Luna, envió un escrito al juez en el que relató sus interacciones con cerca de 30 responsables políticos y de seguridad estadounidenses entre 2001 y 2012.

“Las fotografías permitirán al acusado argumentar que su trabajo en la lucha contra los carteles de la droga mexicanos hace menos probable que se uniera a una conspiración con un cartel. Sin embargo, dado su limitado valor probatorio (de las fotografías), el acusado sólo puede presentar cinco de estas fotografías de su elección”, concluyó el juez.

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