El regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa generó nuevas declaraciones desde Estados Unidos, luego de que un vocero del Departamento de Estado señalara que el Cártel de Sinaloa no podría operar sin el apoyo de funcionarios corruptos.
En declaraciones a Reuters, el funcionario estadounidense recordó que el Cártel de Sinaloa es considerado por Washington una organización terrorista y que trafica drogas hacia Estados Unidos.
Rocha Moya retomó sus funciones después de más de tres meses de licencia, en medio de investigaciones y acusaciones estadounidenses relacionadas con presuntos vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa. El gobernador ha rechazado las acusaciones y las ha calificado como políticamente motivadas.
El Departamento de Estado evitó precisar si Washington contempla alguna medida específica tras el regreso del mandatario a su cargo.




