Columna política
Morena comienza a entrar en una etapa de definiciones rumbo a 2027 y Chihuahua se perfila como uno de los estados donde la decisión tendrá mayor peso político.
La disputa por encabezar la Coordinación Estatal en Defensa de la Transformación mantiene sobre la mesa dos nombres que han ganado presencia en los últimos meses: Andrea Chávez y Cruz Pérez Cuéllar.
Los dos tienen fortalezas distintas y representan estilos políticos diferentes. Chávez ha construido una presencia importante dentro de Morena y cuenta con un perfil que ha trascendido las fronteras de Chihuahua.
Pérez Cuéllar, por su parte, juega con una carta que en política suele tener un valor considerable: el territorio.
El alcalde de Ciudad Juárez cuenta con experiencia electoral, administrativa y política, además de una estructura que le permite mantener presencia constante en una de las zonas con mayor peso electoral del estado.
Y eso podría ser uno de los factores que Morena observe con mayor atención.
La fortaleza de Cruz está en el territorio
En una elección estatal no basta con tener reconocimiento o presencia mediática. También resulta fundamental contar con capacidad de operación, equipos y conocimiento de las distintas regiones.
En ese terreno, Pérez Cuéllar tiene una ventaja natural derivada de los años de trabajo político y de su posición al frente de Ciudad Juárez.
Su experiencia como alcalde también le permite presentar resultados de gobierno como parte de su carta de presentación, algo que puede ser relevante al momento de evaluar quién tiene mayores posibilidades de competir por la gubernatura.
Esto no significa que la contienda esté definida. Al contrario, todavía existen factores políticos que pueden modificar el escenario.
Dos proyectos, una decisión
Andrea Chávez mantiene una posición competitiva y sería un error minimizar el crecimiento que ha tenido dentro de Morena.
Sin embargo, Cruz Pérez Cuéllar tiene la posibilidad de presentarse como un perfil con experiencia, estructura territorial y capacidad de interlocución política, elementos que pueden resultar atractivos para un partido que busca llegar unido a una elección estatal.
Otro ingrediente interesante es el comportamiento de los partidos aliados de Morena. Mientras distintos actores han mostrado simpatías por uno u otro proyecto, la definición de Chihuahua podría requerir una operación política capaz de mantener cohesionada a la coalición.
Ahí también estará uno de los retos principales.
La decisión todavía está abierta
Por ahora, no existe una definición oficial sobre quién encabezará el proyecto de Morena en Chihuahua.
Las versiones sobre encuestas, acuerdos y posibles negociaciones forman parte del ambiente político, pero mientras no exista una determinación formal, cualquier escenario permanece abierto.
Lo que sí parece evidente es que Cruz Pérez Cuéllar llega a la recta previa a la definición con argumentos propios, particularmente por su experiencia y su fortaleza territorial en Ciudad Juárez.
Andrea Chávez tiene sus cartas y Cruz tiene las suyas.
La decisión de Morena tendrá que valorar cuál de los dos perfiles puede generar mayores condiciones de unidad, competitividad y crecimiento electoral rumbo a 2027.
Por ahora, la moneda sigue en el aire.
Pero una cosa está clara: Cruz Pérez Cuéllar no llega a esta competencia como un aspirante más; llega con una estructura política que, llegado el momento, podría pesar mucho en la decisión final.




