La movilización reunió a cerca de 10 mil personas y terminó en enfrentamientos frente a Casa Jalisco; entre los lesionados hay dos policías, uno de ellos en estado grave.
Una manifestación para exigir acceso a agua potable en Guadalajara, Jalisco, dejó un saldo de 60 personas heridas y 39 detenidas, luego de que se registraran enfrentamientos entre participantes y elementos de la Policía Estatal en las inmediaciones de Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador Pablo Lemus Navarro.
Entre las personas lesionadas se encuentra un policía que permanece en estado grave, mientras que otro agente perdió un dedo. Además, 31 personas recibieron atención médica, de acuerdo con los reportes sobre los hechos.
El Gobierno de Jalisco atribuyó los actos violentos a un presunto grupo de choque integrado por alrededor de 400 personas encapuchadas que irrumpió en la protesta.
La movilización congregó a cerca de 10 mil personas y avanzó hasta las inmediaciones de Casa Jalisco, donde se produjeron los enfrentamientos. Durante los disturbios, algunos manifestantes retiraron las vallas de seguridad colocadas frente al inmueble y avanzaron varios metros, lo que derivó en jaloneos y forcejeos con los policías que resguardaban el lugar.
La protesta se realizó en medio de las denuncias por la calidad del agua que reciben habitantes de la zona metropolitana de Guadalajara. Desde marzo pasado, al menos 320 colonias han recibido, según el Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (Cepad), agua contaminada, con olor a cloaca y presencia de metales pesados y heces fecales, además de falta de cloración.
El organismo señaló que estas condiciones fueron identificadas tras analizar muestras del agua, situación que ha generado preocupación entre los habitantes y motivado las exigencias para garantizar el suministro de agua potable.




